De frente al año 2016 y con la finalidad de que el gobierno y la ciudadanía construyamos de manera conjunta las acciones necesarias para mejorar el panorama de los derechos humanos en nuestro país, vale la pena plantear cuáles son los principales temas de agenda relativos a los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA) en México. El presente artículo señala únicamente algunos de ellos con el objetivo de llamar al debate sobre los pendientes legislativos y los relativos a compromisos internacionales, mas no es ni pretende ser un estudio exhaustivo de todo aquello que debe contener la agenda de los DESCA, misma que implica retos mayúsculos y numerosos.

Se debe recordar que los DESCA son los derechos humanos relativos a la consecución de un nivel de vida adecuado para las personas e incluyen el derecho a la salud, a una alimentación adecuada, al trabajo, el derecho a la seguridad social, a la educación, a la cultura, a la vivienda y a un medio ambiente sano. Son tan importantes como los derechos civiles y políticos pues los derechos humanos tienen la característica de ser integrales e interdepen – dientes lo que significa que la violación de uno de ellos repercute en violaciones a los otros derechos. Partiendo de ello, los siguientes son algunos de los temas de la agenda DESCA 2016 en México.

2015 fue un año importante para definir algunos de los compromisos internacionales que regirán a las naciones en los próximos 15 años pues se acordó la agenda de los llamados Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) los cuales, a diferencia de los anteriores Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) son más amplios y están centrados en alcanzar un desarrollo que considere la importancia de la conservación del medio ambiente. Pobreza, desigualdad y cambio climático son los temas en los que se centran los ODS. México como el resto de las naciones deberá estar pendiente durante el 2016 de las discusiones para el establecimiento de los indicadores concretos que se adopten para dar seguimiento a los 17 ODS y, en el plano interno, la ciudadanía y organizaciones de la sociedad civil interesadas debemos estar vigilantes de las estrategias, acciones, indicadores y/o mecanismos de seguimiento que se adopten para ello a nivel nacional.

Situación similar ocurre con los compromisos asumidos a partir de la Conferencia sobre el Cambio Climático (COP21) que se realizó también en 2015 y en la cual México asumió compromisos muy significativos. Durante el 2016 por tanto, hay que seguir de cerca el desarrollo de las acciones para materializar esos compromisos que tocarán diversas legislaciones nacionales y muchos intereses que ya empiezan a mostrar resistencias. Ejemplo de ello es la llamada Ley de Transición Energética promulgada el pasado 24 de diciembre y en la cual entre otros muchos temas se incluye la obligación de que a partir de 2018 los usuarios de electricidad consuman al menos 25% del fluido de fuentes renovables como las energías eólica y solar que hoy representan un 4% apenas de la generación nacional1 . Asimismo, la ley señala que el consumo de electricidad de esas fuentes deberá ser de 35% en 2024 y de 43% en 2030. A pesar de lo positivo de este ordenamiento tras su promulgación, los empresarios del acero (Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero) anunciaron que se ampararán colectivamente contra la nueva norma que según ellos encarecerá sus costos. Así, es de esperarse una serie de reacciones similares para la materialización de esta ambiciosa pero necesaria agenda.

Respecto a las obligaciones internacionales de México ante órganos de tratados, continúa como un gran pendiente la presentación del V y VI informes periódicos de México sobre la implementación del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) al Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Organización de las Naciones Unidas, cuya presentación tiene ya un atraso de tres años. Sobre este tema es preciso seguir insistiendo en su pronta presentación.

Otro gran pendiente sobre el cual la ONU hizo un llamado a México recientemente es la adhesión de nuestro país al Protocolo Facultativo del PIDESC (PF-PIDESC). Como señalara la ONU en comunicado del 9 de diciembre “México fue un activo promotor de la aprobación del PF-PIDESC; corresponde ahora que lo ratifique y forme parte del selecto grupo de países comprometidos plenamente con la salvaguarda internacional de los derechos económicos, sociales y culturales… la ratificación del PF-PIDESC daría a las víctimas la posibilidad de denunciar las violaciones a sus derechos económicos, sociales y culturales frente al organismo de Naciones Unidas especializado en la materia”. Ojalá que como señaló también la ONU, México celebre los 50 años del PIDESC que se conmemoran en 2016, con esta adhesión a su protocolo, es un hecho que las diversas organizaciones que participamos de la campaña por la ratificación del Protocolo seguiremos solicitando al gobierno mexicano actúe al respecto.

De la mano de estas obligaciones y compromisos, se ubica en el ámbito interno la creación del Sistema Nacional de Indicadores de Derechos Humanos, contenido en el Plan Nacional de Derechos Huma – nos, a cargo de la Secretaría de Gobernación. La construcción de este sistema tendrá una importancia vital para dar seguimiento a los compromisos internacionales y nacionales de México en materia de derechos humanos, así como para establecer a la brevedad el piso mínimo de cumplimiento y observar con datos confiables, tanto los avances como los posibles retrocesos. Es importante que la academia y organizaciones interesadas no perdamos de vista las acciones que desde el Ejecutivo se realicen para materializar este compromiso. También en lo interno, recaen en el ámbito legislativo pendientes con al menos dos leyes prioritarias sobre DESCA, ambas reglamentarias del artículo cuarto constitucional: la Ley del Derecho a una Alimentación Adecuada –que después de mucho tiempo fue finalmente aprobada en 2015 en la Cámara de Diputados y cuya aprobación se encuentra ahora en manos de la Cámara de Senadores–; así como la Ley General de Aguas que estuvo a punto de ser aprobada en 2015 pero que generó gran polémica y reclamos desde organizaciones campesinas, académicos y sociedad civil en general, y que exige un amplio debate social. Como consecuencia de estos casos, el Poder Legislativo debe tener muy claro que ya no hay forma de seguir posponiendo la aprobación de leyes sobre derechos fundamentales, pero tampoco puede seguir pensando en aprobarlas sin consultar la opinión de la ciudadanía organizada e interesada que ha demostrado que no bajará la guardia.

Sobre el derecho al trabajo, mención especial merece la necesidad de legislar sobre los diversos temas que convergen en el aumento del salario mínimo, discusión que empezó hace ya más de un año y que sigue como uno de los grandes pendientes. La propuesta para la desindexación acaba de aprobarse este 30 de diciembre en el Senado y tocará en el siguiente periodo de sesiones a la Cámara de Diputados. Es urgente tomar medidas para recuperar el poder adquisitivo del salario mínimo que como señala Clara Jusidman2 , en 2015 tenía un valor real equivalente a la cuarta parte del salario mínimo de 1976. Este es un asunto vinculado con el derecho a un nivel de vida adecuado y que representa ya un acto de justicia.

Sin duda hay muchos más pendientes a considerar en materia DESCA, todos ellos de la mayor relevancia, por ello desde la ciudadanía es importante sumar esfuerzos para que no dejemos de monitorear y dar seguimiento a estas decisiones que marcan el presente y futuro de nuestros derechos. Ese es el compromiso del Observatorio de Política Social y Derechos Humanos y de muchas y muchos mexicanos.

 

 

1 FUENTE: REFORMA, 26 DE DICIEMBRE DE 2015, “MADRUGAN CON LEY ECOLÓGICA”, ALFREDO GONZÁLEZ, CONSULTADO EN: WWW.REFORMA.COM

2 JUSIDMAN, CLARA (2015), “LOS EFECTOS PERVERSOS DE LA POLÍTICA DE SALARIOS MÍNIMOS LEGALES EN LA VIDA DE LAS Y LOS MEXI – CANOS”, EN THE MEXICAN TIMES, DISPONIBLE EN: HTTP://THEMEXICANTIMES.MX/EFECTOS-PERVERSOS-DE-LA-POLITICA-DE-SALARIOSMINIMOS

Articulo publicado originalmente en: http://www.congresistas.com.mx/publicaciones/Congresistas%20291.pdf