En el marco del Día Mundial del Agua el Observatorio de Política Social y Derechos Humanos (OPSDH) considera prioritario recuperar la discusión reciente sobre este derecho humano en México. Ante el descontento y las voces de alarma de organizaciones de la sociedad civil por la premura y la falta de consulta para la aprobación del dictamen de la Ley General de Aguas, el pasado 9 de marzo los grupos parlamentarios dieron a conocer que, con el objeto de “atender observaciones y evitar desinformación”, se difería la discusión de la misma, todo ello en palabras del presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones.

No son pocos los focos de alerta en torno al texto de la iniciativa; con motivo de su discusión, han sido diversas las organizaciones y expertos que han alertado sobre ellos. Un ejemplo es la cantidad de agua que se plantea para el consumo personal, de 50 litros al día, cuando la cantidad óptima señalada por la Organización Mundial de la Salud es de 100 litros diarios por persona[1], y en cambio, queda sin límites la cantidad de agua para uso industrial; justo en este punto es necesario traer a colación que el fracking, proceso de extracción de gas de lutitas, requiere de ingentes cantidades de líquido: según la Alianza Mexicana contra el Fracking, la fracturación de un solo pozo implicaría entre 9 y 29 millones de litros[2]

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[1] Ver: http://www.who.int/water_sanitation_health/diseases/wsh0302/es/

[2] Ver: http://nofrackingmexico.org/wp-content/uploads/2014/07/Hoja-informativa-fracking.pdf