Los DESCA (Derechos económico, sociales, culturales y ambientales) son aquellos derechos humanos que establecen las condiciones básicas necesarias para que las personas vivan en condiciones de dignidad.

Entre estos derechos se encuentran el derecho a la alimentación y vivienda adecuada, a la salud, a la educación, a la seguridad social, a la participación en la vida cultural, al agua y saneamiento, y el derecho al trabajo.

Estos, como parte de los derechos humanos son inherentes a todo ser humano sin distinción alguna, sin embargo las mujeres han enfrentado una discriminación histórica en el goce de estos derechos.

A nivel global 15 millones de niñas en edad escolar nunca tendrán la oportunidad de asistir a la escuela primaria, frente a 10 millones de niños[1] , y, aunque actualmente la brecha de género en la educación disminuye, en el mercado laborar, a nivel global las mujeres gana 23% menos que los hombres por el mismo trabajo[2], además en América Latina y el Caribe 47.7% de las mujeres que trabajan de forma remunerada lo hacen en empleos de baja productividad y escasa protección social[3].

En cuanto al derecho a la alimentación, pese a que las mujeres cultivan, aran y cosechan más del 50% de los alimentos del planeta, las mujeres y niñas representan el 70% de las personas que pasan hambre a nivel mundial.[4]

Aunque dentro del Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) los artículos 2 y 3 establecen los principios de igualdad y no discriminación por razones de género en el disfrute de los DESCA, es importante reconocer que si bien es un gran paso en la dirección correcta, la igualdad en las leyes (igualdad de jure) no se traduce automáticamente a igualdad en los hechos (igualdad de facto).

En este sentido es responsabilidad de los gobiernos crear mecanismos para eliminar ideas, tradiciones, costumbres y prejuicios que discriminan y limitan el acceso de las mujeres y niñas al ejercicio de sus derechos humanos, así como crear políticas y herramientas que les faciliten el acceso a estos derechos reconociendo la heterogeneidad de las mujeres, y las diversas categorías biológicas, sociales y culturales que afectan a cada una.

Pese a solo hablar de un par de derechos este recuento del panorama actual que viven las mujeres nos ayuda a evidenciar el trabajo que aún le queda por hacer a los Estados para garantizar el pleno acceso de las mujeres y niñas a sus derechos humanos, no solo en lo que respecta a los DESCA sino también a sus derechos Civiles y políticos (recordando la interdependencia e integralidad de los derechos humanos).

La finalidad es lograr que las mujeres puedan vivir en condiciones de verdadera autonomía personal, de independencia económica, y siendo participes de las decisiones sobre su entorno, algo que desde siempre les ha correspondido, al final el resultado de esto es algo que nos beneficiaria a todos.

 

[1] UNESCO, Leaving no one behind: How far on the way to universal primary and secondary education?” consultado en http://unesdoc.unesco.org/images/0024/002452/245238E.pdf
[1]ONU Mujeres, “Equal pay for equal job”  consultado en http://www.unwomen.org/en/news/in-focus/csw/equal-pay
[1] CEPAL, Informe regional sobre el examen y evaluación de la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijin, consultado aquí https://www.cepal.org/mujer/noticias/paginas/4/53234/14-20867_Informe_regional_Beijing_WEB.pdf
[1] FIAN, La lucha por el derecho a la alimentación y nutrición, consultado en http://www.fian.org/fileadmin/media/Publications/30th_Anniversary/Mujeres__el_derecho_a_alimentarse_de_la_igualdad.pdf