Reflexiones sobre el nuevo pacto social, económico y cultural en la Ciudad de México

Clara Jusidman Rapoport

La autora del presente texto hace una primera reflexión de las disposiciones planteadas en la Constitución Política de la Ciudad de México, analiza si éstas efectivamente permitieron el desarrollo de un nuevo y verdadero pacto social para la Ciudad y si la diversidad de sus habitantes se siente reflejada en ella.

Durante varias décadas la ciudadanía del Distrito Federal y los partidos políticos exigieron a los Poderes federales –en especial al Ejecutivo y al Legislativo– que se realizara una reforma política para otorgar autonomía y soberanía al Distrito Federal, convirtiéndolo en un estado de la república. Finalmente, el 29 de enero de 2016, en el artículo 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (cpeum), se reconoció a la Ciudad de México como “una entidad federativa que goza de autonomía en todo lo concerniente a su régimen interior y a su organización política y administrativa”.1

En los artículos transitorios se dispuso el proceso que debería seguirse para la formulación, aprobación y publicación de la Constitución Política de la Ciudad de México y los tiempos para ello.2 En el presente texto se hace una primera reflexión sobre si las disposiciones planteadas en la cpeum efectivamente permitieron el desarrollo de un nuevo y verdadero pacto social para la Ciudad y si la diversidad de sus habitantes se siente reflejada en la agenda que se plantea en la Constitución Política de la Ciudad de México.

Las dificultades encontradas Como resultado de las disposiciones contenidas en la reciente Reforma Política para el Distrito Federal, la Constitución Política de la Ciudad de México considerada como un nuevo pacto social para los habitantes de la Ciudad, enfrentó dos dificultades: la composición de la Asamblea Constituyente y la brevedad del tiempo para formular y publicar la Constitución. La Asamblea se formó por 60 integrantes provenientes de candidaturas ciudadanas y de listas de partidos políticos, votados por las y los electores de la capital del país y por 40 representes de poderes constituidos, a saber, 14 del Senado, 14 de la Cámara de Diputados, 6 designados por el presidente de la república y 6 por el jefe de Gobierno. El diseño permitió una sobrerrepresentación del Partido Revolucionario Institucional (pri) y sus partidos afines –Partido Verde Ecologista de México (pvem), Partido Nueva Alianza (Panal), Partido Encuentro Social (pes)– más las personas designadas por la Presidencia con lo que alcanzaron un total de 31 diputaciones, el pan participó con 15 y las izquierdas con un total de 54: Movimiento Regeneración Nacional (Morena) con 22, el Partido de la Revolución Democrática (prd) con 23, el Movimiento Ciudadano (mc) con 3 y los designados por el jefe de Gobierno. Sólo un candidato independiente pudo remontar los requisitos para ser electo…

Continuar leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>